miércoles, 8 de septiembre de 2010

FALSEDADES HISTORICAS

Este miércoles pasaron por televisión la película “Mi querido Tom Mix”, en la que aparece el Teatro Hinojosa, cinta grabada en 1991, y de inmediato me hablaron por teléfono para preguntarme que si la conocía. Por supuesto que sí, ya anteriormente había escrito sobre ello, y ahora recuerdo todo eso, ahora haré una pequeña semblanza de las películas filmadas en esta tierra:
Allá por 1970, todo un acontecimiento ocurría en Jerez, pues Carlos Bracho y Ana Luisa Peluffo les llenaban el ojo a las jerezanas y jerezanos, ya que a diario se paseaban por la pequeña ciudad, en los descansos de las filmaciones de la película VALS SIN FIN, que se ha convertido en un documento histórico, porque ahí se aprecia el Jerez de hace más de 35 años. Esa cinta fue muy incomprendida en su tiempo, porque todos esperaban ver una biografía secuenciada del poeta jerezano. Ya cuento con una copia de aceptable calidad que logré gracias a mis amigos.
Antonio Aguilar usaba Jerez como si fuera su estudio particular y cada que se le ocurría venía a filmar películas, como LAMBERTO QUINTERO en 1987, y que a raíz de la muerte del charro zacatecano cada rato pasan en un canal de televisión. Ya antes (en 1981) había estado filmando LOS GEMELOS ALBOROTADOS utilizando como campo de batalla la calle del reloj, la del espejo, el Bar Tizoc donde don Benjamín Contreras se esforzaba por aparecer muy natural ante las cámaras, aunque le temblaba la mano al servir. Ahí vemos muchas caras conocidas, como la de Carlos Uriel Morales (Rorro chico). En 1994, Antonio Aguilar produce LA GÜERA CHABELA, aunque esa cinta solo la he visto en una ocasión y poco puedo comentar de ella.
En 1973, en Malpaso y en Guadalupe fue filmada LA MUERTE DE PANCHO VILLA, con la participación del tamborazo jerezano de Pancho Robles (El Birriondo). En esa película aparecen los músicos vestidos de revolucionarios, con carrilleras y toda la cosa, tocando las Del Ahuichote. Por desgracia, la copia que poseo es de muy mala calidad, a ver si luego adquiero una copia mejor. Conseguí fotos de esa película gracias a Paty Ureño y a Maruca Robles.
MI QUERIDO TOM MIX, filmada en 1991, en Jerez y Sombrerete. Poco me acuerdo de su filmación y no la he podido conseguir. Pero sí anduve por ahí asomado en las grabaciones.
Por supuesto, que no puede quedar fuera la película LA GRAN TRAICION que filmara “mi nino” (Arturo Villarreal, pa’ los que no saben) cuando era alcalde de Jerez. Una cinta de escasos recursos guionísticos. Tengo la sensación de que Erick del Castillo, Roberto Guinar, Patricia Rivera y Hugo Rosario solo buscaban un lugar donde descansar, y se vinieron a Jerez a echar “la güeva” filmando esa cinta. Ahí vemos a don Luis Luna llevando “fruta” en un torton, a mi compadre Gerry como el agente Godínez que lleva muy buena vida porque es soltero, a mi sacrosanto compadre Alberto Esquivel (que entonces sí estaba flaco), a Matías de la Torre, y a muchas otras gentes que seguramente se divirtieron en la filmación. En esos años Eric del Castillo compartió unos buenos tequilas y botanas conmigo y otros compas en El Gallo de Oro que entonces estaba en su esplendor.
Si alguno de los lectores sabe de más películas filmadas en esta tierra (aparte de los videos de sábado de gloria, coleaderos, etc.) agradeceré me lo haga saber.
FALSEDADES HISTORICAS. Bueno, además de las mentiras que los guías turísticos foráneos cuentan sobre Jerez, hay otras que ha sido imposible erradicar. Y les voy a mencionar varias: Jerez no se fundó el 23 de enero de 1536. Don Juan Nepomuceno Carlos en su Historia del Santuario, en las páginas 19, 20 y 21 menciona esto, y de ahí algunos seudohistoriadores e investigadores balines se han aferrado, aunque el mismo Juan N. Carlos lo desmintiera públicamente y por escrito en 1972. La historia documentada de Jerez comienza en 1569. El 20 de enero de 1570 el Cabildo eclesiástico de Guadalajara escribía al Rey: “De pocos días acá ha mandado esta audiencia poblar otra villa que está mas adelante (de Lagos), que se llama XEREZ DE LA FRONTERA, diez leguas más acá de Zacatecas… Hasta ahora hay pocos vecinos en ella, si se puebla, será cosa muy provechosa”. Y así como este, hay otros documentos que ya tenemos en copia facsimilar que permiten ofrecer una semblanza de los primeros días de la villa de Xerez.
LA TOMA DE LOS INDIOS. Un supuesto cronista alega que cuando Jerez se fundó ya existía “la toma de los indios”, cosa mal fundamentada y no cierta. Pues la toma de los indios tiene su antecedente en la merced de agua que el rey de España otorga a “los naturales del barrio de San Miguel o el pueblecito” el 6 de enero de 1643. Antes de la fundación, ¿para qué querían toma si todo el caudal del río lo podían aprovechar para ellos solos?.
EL TEATRO FORD Y EL HINOJOSA. Todavía en muchos folletos y hasta en revistas aparece la mentira piadosa de que “los jerezanos quisieron perpetuar la muerte de Abraham Lincoln y por ello decidieron hacer su Teatro a semejanza del Teatro Ford donde fue victimado el estadista americano”. Y la verdad, nada de cierto hay en eso. Quien quiera comprobarlo, basta con que busque en Internet imágenes del “Ford’s Theatre” y no se parece en nada, ni por dentro ni por fuera. Además que nuestros antecesores en ese entonces no sabían quien era Abraham Lincoln ni les importaba saber. Aparte, la mentirota que mencioné en una de mis primeras colaboraciones: los guías de Zacatecas dicen que el Teatro originalmente era una “Casa de muchachas malas”, y luego fue la residencia de campo del gobernador de Zacatecas. Los guías de turistas preparados al vapor por Turismo de Jerez aseguran que el candil central del teatro es original, y eso es falso. Como falso es que digan que la balaustrada del segundo piso era de cantera. De lo que dicen, solo un 30 % es cierto.
EL PORTAL HUMBOLDT. También aseguran que el portal se llama así porque Alexander Von Humboldt vivió en esa casona cuando visitó Jerez. Una mentira sin fundamento histórico alguno. Humboldt vino a México, pero el punto más al norte que visitó fue un poblado llamado “San Juan de la Chica” por allá en Guanajuato. El escribió un extenso “Ensayo Político sobre el Reino de la Nueva España”: Y ahí relata sus andanzas. El conocimiento del país lo tuvo gracias a su labor como recopilador, recibiendo informes de estudiantes y científicos. A Jerez únicamente lo conoció por referencias y lo menciona en su ensayo, en la Página 357, donde dice que hay “un pórfido emborrascado y que forma rocas de las llamadas bufas, cubre en muchos parajes la pizarra, especialmente por el lado de la villa de Jerez en donde se levanta desde el seno de estas formaciones porfídicas una montaña en forma de campana que es el cono de basalto llamado la Campana de Jerez”. El pórfido es una especie de jáspe rojizo, por lo que la información es errónea ya que en el cerro de la campana no hay tal tipo de mármol veteado. Fue el franco alemán Andrés Buhr, quien era el soporte técnico de las variadas industrias de los Escobedo el que promovió se le pusiera al portal el nombre de Humboldt, y desde el 13 de abril de 1910 así se le bautizó. Antes, eran conocidos como los portales de los Escobedo y los Berumen, pues era la sede del extenso emporio comercial creado por los hermanos José María Braulio y Juan Pablo Escobedo, que compraron la casona a don Bernardo Gómez y Dolores Otero en 1864, y más antes era de la familia de don Pantaleón de la Torre. Donde es la casa del doctor Acevedo, vivía don Francisco Berumen, quien al morir dejó la propiedad a sus hijas Lucita y Otilia Berumen, dueñas de el rancho El Negro Santo. Años después el doctor Acevedo compraría la propiedad.