jueves, 2 de octubre de 2008

LAS CUEVAS QUE SE MUEVEN

Una persona que domingo a domingo lee esta columna me relató que en sus años de infancia, un viernes santo que no tuvieron clases, él y algunos compañeros se fueron con rumbo del cerro de la cantera, con la intención de disfrutar el día, y por si se podía “a los conejos”. En sus andanzas, descubrieron la entrada a una cueva, al pie de ese cerro. Unos a otros se instaban a entrar, pero solo se animaban a llegar al principio de la oquedad, y aunque entre ellos se infundían valor, nadie exploró la cueva. De todas formas, dejaron el lugar perfectamente ubicado, con señas para volver al siguiente día equipados siquiera con una linterna, ya que a lo más que llegaban entonces eran a resorteras.
Ya armados de valor, anduvieron todo el siguiente día buscando la entrada de la cueva, y aunque encontraron todas las señales, no la encontraron, ni en visitas posteriores que hicieran.
En mis múltiples andanzas por las serranías de la región, a mí en lo personal me ha tocado localizar cuevas, que después “se me pierden”. Lo atribuyo quizá a que desconozco a la perfección el terreno donde ando, y aunque jure y perjure que por ahí estaba la entrada, a lo mejor andaba por otra parte. Aunque, cuentan las leyendas, que precisamente el viernes santo, muchos lugares donde hay “algo” guardado aparecen a la vista, pero solo ese día.

LIMPIAR LOS REMANENTES DE ENERGIA

Platicando de ello, comenté con mi hermano Anacleto sobre un lugar donde habíamos echado “las varillas y el péndulo” y nos daba diferentes “marcas” como si lo enterrado se moviera de lugar, al respecto me dijo que antes de entrar con el péndulo, hay que limpiar los remanentes de energía, ya que entre búsqueda y búsqueda, quedan líneas y rastros de cada una, mientras no se eliminen, todas las marcas van a ser inexactas, el terreno está "sucio", como comúnmente lo llamamos, entre tantas personas que han ido allí, todas han dejado algo de su propia energía, y esto hace que se vuelva uno loco siguiendo marcas que uno diría que son exactas, por eso escarban y escarban y no sale nada. Y es que en un lugar donde hubo un tesoro y lo sacaron, la energía queda plasmada, y los medios radiestésicos seguirán marcándolo como efectivo, mientras no se lleve a cabo una labor de limpieza de energía remanente. Además el péndulo se debe lavar con agua corriente antes de cada uso, para que esté también libre de energía remanente, asimismo, uno se debe bañar por la noche, bajo la regadera en posición de firmes para eliminar también este tipo de energía, todo este tipo de preparaciones puede conducir al éxito en la búsqueda.
¿Y cómo se elimina esa energía que queda ahí en el terreno o casa,?. A lo que mi hermano me dio el siguiente consejo:
Pues es fácil: estableciendo líneas de barrido perfectamente delimitadas. Primero se establecen los límites del lugar y se barre perfectamente el terreno estableciendo la condición en el péndulo de que se estará limpiando hasta cierta profundidad, y hay que tener en cuenta la capa superior inmediata al suelo, es decir ya en el aire que es donde más actuan todo este tipo de energías establecer las condiciones de limpieza, fuera de todo tipo de afirmaciones, hay que establecer la de eliminar todo lo que no sea propio de lo que se busca; además hay que actuar sobre los espíritus que pudieran estar ahí, primero conociéndolos perfectamente por medio del péndulo, y estableciendo la relacion que exista entre ellos y lo que se busca. Los que no la tengan, eliminarlos , no atacarlos, sino ubicándolos en el camino de la luz a donde deben corresponder, nada tienen que estar haciendo allí. Hay que hacerles comprender eso, los espíritus por muy malignos que sean, razonan; nunca hay que agredirlos, sólo hay qué hacerlos razonar, y pueden servir a las mil maravillas para lo que se quiere, luego hay que recordar que hay que ser objetivos y claros, cada prospección se debe planear adecuadamente, y no se puede aprovechar para otra cosa, sólamente para lo que se va a hacer en ese momento, hasta llegar al final, luego podrá iniciarse otra, después de limpiar el péndulo y la mente para no ensuciar lo ya hecho. Puede perfectamente trabajar sobre un plano de la casa, con todo el tiempo del mundo, con mucho cuidado y la mente clara, las preguntas deben ser claras y objetivas, en ese momento, no hay que dejarse llevar por cuentos, leyendas o consejas que puedan influenciar la mente del operador.

NECESITO FOTOS DEL CARNAVAL

En mis labores de recopilación, me he dado a la tarea de rehacer toda la historia del Carnaval jerezano, y buscando en mis archivos, me he encontrado con la sorpresa nada grata, que muchas fotos se me han perdido (en las prestadas y en las inundaciones). Quiero volver a recopilar las fotografías de todas las reinas y princesas del Carnaval, para que si en un futuro alguien se interesa, se haga una fototeca así como la de las reinas de la feria, que ya casi está terminada y que se pueden apreciar en las oficinas de turismo.
Si alguien posee alguna foto de alguna reina de las fiestas carnestolendas, mucho le agradeceré me la preste un rato, o me la haga llegar a mi domicilio (Reforma 51, centro) o a mi e-mail (miguel.berumen@gmail.com). Por lo pronto, visitaré a la maestra Lupe Márquez (a quien, com o siempre, le envío un afectuoso saludo) para ver si en el archivo preparatoriano hay algo de material que me pueda facilitar para copiarlo y así, recuperar una historia que se va perdiendo. Aunque ya alguien me dijo que “el oficio de historiar es de los más inútiles y estúpidos que hay, porque a nadie le interesa saber lo que ya pasó, todos nos interesamos por el presente y el futuro, lo de atrás, muerto está y a los muertos no hay que revivirlos”. (Palabras “sabias” de un político jerezano que pronto les diré su nombre, pa’ ver si le da vergüenza su pendejez). La chica de la foto es LUPITA MARTINEZ, que fue Reina del Carnaval en 1977.
SOY DE LOS DE ABAJO

Me preguntan que por qué yo no estuve con los invitados “de honor” celebrando la ceremonia del grito allá arriba (bueno, no tan arriba, solo en los salones de la presidencia) pa’ que hubiera hecho una crónica buena de lo ocurrido por ahí. Es que como soy de la “peluza” a mi no me invitaron por primera vez en muchos años. Pero algún día los de abajo estarán arriba y los de arriba, abajito… así va rodando el mundo… Ocurre lo mismo con las invitaciones a eventos culturales, siempre se mandan a los regidores y funcionarios en turno y nunca a los que dan muestra de tratar de ser cultos. Los regidores pocas veces van, porque sus intereses son otros, y los funcionarios menos, porque sus obligaciones son otras, así que siempre resultan deslucidos tales eventos…