viernes, 7 de octubre de 2016

CRÍ-CRÍ TAMBIÉN VIVIÓ EN JEREZ

Hace pocos días a nivel nacional se festejó el aniversario del compositor Francisco Gabilondo Soler “Cri-crí”: Gracias a sus canciones infantiles logró cautivar el corazón de niños y adultos. Lo que pocos saben, es que en Jerez pasaba muy gratas temporadas…
FRANCISCO GABILONDO SOLER… ¿ENAMORADO DE JEREZ?
“¿Quién es el que anda aquí? ¡es Cri-Crí, es Cri-Crí! ¿Y quién es ese señor? ¡el Grillo Cantor!”.  Francisco Gabilondo Soler, creador de ésta y muchas otras canciones infantiles como “El Ratón Vaquero”, “La Hormiga”, etc., tuvo como una de sus fuentes de inspiración los bellos paisajes y el azul cielo de la tierra de Ramón López Velarde, Jerez, donde pasó grandes temporadas dedicadas a los niños jerezanos que ya convertidos en hombres maduros guardan en lo más profundo de su corazon el recuerdo de este compositor infantil,
“Piernas muy largas,
alto muy alto, lo saben,
níveas sus canas como las nubes,
hay en su cara ojos azules”
Este verso fue compuesto por GABSOL como se hacía llamar Crí-Crí en Jerez a las señoritas Félix, grandes amigas personales, quienes compartieron su sabiduría y amor hacia los niños, presenciando los festivales con canciones infantiles que diariamente a mediodía de aquel 1956 ofrecía a los niños.
Josefina Félix, hija de doña Herminia Cabrera Viuda de Félix, a quien por su deseo de trabajar ininterrumpidamente en las labores del hogar, recibió de parte del “Grillo Cantor” el mote de “Doña Hormiga”, por hacendosa.
Las hermanas Josefina y María de la Luz Félix estaban presentes en los festivales infantiles realizados por GABSOL o PANCHO MANCHO, ya que en la casa de ellas, sita en la calle del Santuario, Crí-Crí pasó largas temporadas, donde en el techo de su recámara montó un rústico observatorio astronómico para ver a Marte que en octubre de 1956 se acercaba a la tierra.
Ellas nos platican que Francisco Gabilondo Soler era muy afecto a comer dulces de leche que fabricaba “Doña Hormiga” la madre de ellas, de lo cual salió que el Grillo Cantor inventara la frase “viva la hebra, doña Hormiga”, queriendo decir que el postre se encontraba en su punto, listo para saborearlo
“Al pasar por una esquina,
encontré a López Velarde,
dijo: lleva esto a Josefina
porque a mí se me hace tarde”.
Verso que le compuso a Josefina Félix a quien quería como a una hermana, en un día de su cumpleaños, aparte de un reloj despertador para Navidad.
El famoso Crí-Crí personalmente afirmó ante los jerezanos que al estar viendo un mapa de la República Mexicana se dió cuenta de que existía un lugar donde ya se notaba el aroma de sus flores, lo claro del cielo y sobre todo “muy romántico para la inspiración de cada poeta”, por lo cual lo escogió para crear infinidad de canciones infantiles.
En la casa de las hermanas Félix, en el patio principal existe todavía un pozo de agua clara y fresca donde (dicen) Gabilondo Soler se inspiró para crear esa canción que en su letra dice:
“En el agua clara,
que brota en la fuente
un lindo pescado
sale de repente”
Por cierto que Pancho Mancho evitaba tomar agua del pozo que le había servido de inspiración, porque de hacerlo estaba seguro de que jamás se iría de Jerez hacia la capital de México, donde tenía contratos con la XEW, estación de radio que lo dió a conocer nacionalmente y posteriormente en el extranjero al grabarle sus discos y cintas magnéticas.
Las estrellas de Jerez eran la fuente de mayor inspiración de Cri-Crí; todas las noches, hiciera y no frío, salía de su recámara y escalaba la pared para llegar hasta la azotea donde tenía montado su rústico observatorio, pasándose horas enteras contemplando los planetas y estrellas, a quienes les componía versos y canciones que después interpretaba en presencia de los niños.
“Jerez me encanta por su silencio, por su belleza representada en las mujeres y por sus aromáticos campos donde las hadas y los duendecillos pasean diariamente conmigo, y a quienes les canto mis creaciones, sintiéndome como un verdadero grillo saltarín”, así lo manifestó durante su estancia el ídolo de los niños, Francisco Gabilondo Soler.
En tiempos de frío, como el invierno de 1956, que la temperatura fue muy baja y donde más se sintió fue en Jerez, Cri-Crí se hacía de su gruesa bufanda, una gorra estilo español y su chamarra de lana que le regalaron los niños jerezanos, y trepaba a la azotea “para pronosticar el tiempo del día siguiente”, pero antes de abandonar su recámara decía a las hermanas Félix y a doña Herminia: “Ya se va don Venancio a la azotea”.
En los corazones de quienes conocieron a Gabilondo Soler en los años que estuvo en Jerez existen gratos recuerdos de una infancia dulce y blanca como las canciones de Cri-Crí.

BIBLIOGRAFIA: “EL SOL PARA TI” -Suplemento dominical- 1971.  Narración de HUGO DIAZ DE LEON.

Francisco Gabilondo Soler nació en Orizaba, Ver., El 6 de octubre de 1907, entre sus múltiples actividades se dice que fue calculista del Observatorio Astronómico de Tacubaya, Capitán de corbeta, Campeón de natación a los 17 años, de Box a los 18, formó también un grupo de Jazz. A las 13:40 horas del 14 de diciembre de 1990 falleció, víctima de un paro cardiaco. Su deceso ocurrió en San Miguel Tecuila cerca de Texcoco, y sus restos fueron cremados en el Panteón de Dolores de la ciudad de México

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